La Facultad de Arte y Diseño (FAD) de la PUCP alcanzará durante el semestre 2026-2 un nuevo hito en su trayectoria de internacionalización: diez cursos incorporarán módulos COIL, el mayor número desarrollado por la facultad en un mismo semestre. Las experiencias conectarán a estudiantes y docentes PUCP con pares de instituciones de ocho países, a través de proyectos colaborativos que integran una dimensión internacional e intercultural al desarrollo de los cursos.
El récord coincide con un momento significativo para la facultad: se cumplen cinco años desde la implementación de sus primeras experiencias COIL. En 2021, 14 docentes de Arte y Diseño participaron en talleres de preparación en esta metodología promovidos por la DARI y el IDU. En el semestre 2021-2, la facultad implementó sus primeros tres cursos COIL. Desde entonces, ha desarrollado colaboraciones con 15 universidades de 14 países.
Para Pilar Kukurelo, decana de la Facultad de Arte y Diseño, este crecimiento responde a un proceso en el que han confluido el interés de los docentes, la experiencia adquirida durante estos cinco años, y una estructura institucional que ha permitido acompañar y dar continuidad a las iniciativas:
La motivación de las y los docentes, la experiencia acumulada y el acompañamiento institucional han sido los factores fundamentales para que los cursos COIL se consoliden en la facultad.
Pilar Kukurelo DecanaLas experiencias previstas para el semestre 2026-2 muestran la diversidad de posibilidades que ofrece COIL dentro de las disciplinas del arte y el diseño. Los diez cursos desarrollarán módulos colaborativos con instituciones de Colombia, Chile, China, Ecuador, España, Honduras, Malasia y México. Las propuestas abarcan distintos ámbitos de la formación, desde el diseño gráfico e industrial hasta la ilustración, el dibujo, la gestión, la sostenibilidad y la visualización de información.
Más allá de su diversidad temática, estas experiencias comparten una misma apuesta: incorporar la dimensión internacional e intercultural dentro del proceso de aprendizaje. Los proyectos permiten que estudiantes de la PUCP trabajen junto con pares de otros países en actividades integradas a sus cursos; así pueden intercambiar perspectivas, contrastar referentes y desarrollar propuestas desde contextos culturales diversos. Uno de los módulos previstos, por ejemplo, propone que estudiantes de la PUCP y de la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia creen visualizaciones de datos y construyan narrativas a partir de ellas, en un proyecto que articula diseño, análisis de datos y comunicación.
Para la facultad, el valor de estas experiencias no reside únicamente en establecer vínculos con universidades de otros países, sino en las oportunidades de aprendizaje que surgen del encuentro con personas que se forman en contextos académicos, sociales y culturales distintos. La colaboración permite que los estudiantes conozcan otras realidades a través del intercambio directo con sus pares, contrasten referentes y formas de aproximarse a una misma problemática, y reconozcan tanto diferencias como desafíos compartidos. En ese proceso, el componente intercultural se integra al propio desarrollo del curso y enriquece la manera en que los estudiantes analizan y construyen sus propuestas. El contacto con otras perspectivas puede llevarlos, además, a revisar supuestos y formas de interpretar su propia realidad; así, la experiencia internacional no solo amplía su conocimiento sobre otros contextos, sino que también les ofrece nuevas herramientas para observar, comprender y responder a situaciones de su entorno.
La decana destaca precisamente este componente intercultural como uno de los principales aportes de COIL a la formación de los estudiantes:
Participar de una experiencia COIL les permite aproximarse a nuevas culturas y contextos a través de las miradas y vivencias de sus pares, e identificar semejanzas y diferencias que enriquecen sus procesos formativos.
Pilar Kukurelo DecanaEsta dimensión adquiere un valor particular en las disciplinas vinculadas al arte y el diseño, donde el intercambio de perspectivas, la discusión y la retroalimentación forman parte central del aprendizaje. La formación en estas áreas requiere que los estudiantes desarrollen sus propuestas a partir de procesos constantes de observación, creación, revisión y diálogo con otros. En ese contexto, incorporar voces provenientes de otras realidades culturales y académicas amplía el espacio de intercambio y permite poner el propio trabajo en diálogo con nuevos referentes, interpretaciones y formas de responder a un problema. Este contraste puede enriquecer las decisiones creativas y de diseño; además, invita a los estudiantes a fundamentar sus propuestas, revisar sus propias perspectivas, y reconocer cómo los distintos contextos influyen en las maneras de observar, interpretar y representar una realidad.
El impacto de COIL no se limita a los estudiantes, sino que también alcanza la práctica y el desarrollo profesional de los docentes. Diseñar una experiencia conjunta supone que profesores de dos instituciones articulen objetivos de aprendizaje, actividades, metodologías y formas de trabajo para grupos que pertenecen a contextos académicos y culturales diferentes. Este proceso requiere establecer acuerdos, intercambiar perspectivas sobre la enseñanza y adaptar las propuestas a las características de ambos grupos. Ese ejercicio de planificación compartida abre también un espacio para revisar las propias estrategias docentes, contrastarlas con las de otros colegas e incorporar nuevas formas de abordar los contenidos y acompañar el aprendizaje de los estudiantes.
Para Kukurelo, este proceso de planificación y diálogo constituye uno de los aportes de la metodología a la práctica docente:
Pensar en diseñar experiencias de aprendizaje para estudiantes que se encuentran en contextos diversos y en coordinación con docentes externos requiere de una cuota adicional de reflexión y planificación que enriquece el proceso de aprendizaje de los propios estudiantes.
Pilar Kukurelo DecanaUn indicador significativo es la continuidad de quienes participan en estas experiencias. La mayoría de los docentes que desarrollarán módulos COIL durante el semestre 2026-2 ya ha participado anteriormente en cursos que incluyen esta metodología. Esta recurrencia da cuenta de una experiencia acumulada que permite plantear nuevas colaboraciones y trasladar los aprendizajes de un proyecto a otro.
El acompañamiento institucional ha sido otro componente importante de este proceso. Desde las primeras experiencias, las autoridades de la facultad promovieron la participación de docentes y coordinadores en espacios de formación. En mayo de 2021, además, la coordinación de los proyectos COIL fue asignada a la Dirección de Estudios de la facultad, lo que permitió acompañar las iniciativas docentes y sostener el trabajo a lo largo de los distintos semestres.
La trayectoria de COIL en la Facultad de Arte y Diseño también ha abierto oportunidades para investigar y reflexionar sobre las posibilidades de esta metodología en la formación artística. Un ejemplo es el estudio de Úrsula Cogorno-Buendía, docente de la facultad, publicado en 2026 en la revista InterCambios. Dilemas y Transiciones de la Educación Superior. El artículo, titulado “Diálogo y colaboración en investigación-creación mediante un módulo COIL: estudio cualitativo desde el enfoque SoTL”, analiza una experiencia desarrollada en 2023 en un curso de metodología de investigación en arte, articulado entre dos universidades latinoamericanas.
El estudio identificó cambios en la manera en que los estudiantes articulaban sus referentes, justificaban sus decisiones formales y situaban sus procesos de investigación-creación en relación con otros contextos. Asimismo, encontró una evolución desde nociones generales sobre las diferencias culturales hacia comprensiones más situadas de las escenas artísticas y sus condiciones de producción.
Así pues, la interacción entre estudiantes de dos universidades latinoamericanas permitió reconocer resonancias y diferencias en condiciones de producción y circulación, articulando dinámicas globales de referencia con anclajes locales concretos. En este marco, la integración de COIL en cursos con enfoque de investigación-creación se configura como estrategia curricular que articula internacionalización, producción artística académica y práctica docente reflexiva. (p. 10)
Úrsula Cogorno-Buendía Profesora de la especialidad de EsculturaEl crecimiento sostenido de COIL en la facultad de Arte y Diseño refleja una apuesta por incorporar la internacionalización como parte de la experiencia formativa de sus estudiantes. Desde la Dirección Académica de Relaciones Institucionales (DARI), celebramos especialmente este recorrido y el compromiso de las autoridades y docentes de la facultad, que durante cinco años han dado continuidad a estas experiencias y han abierto nuevas oportunidades de colaboración con comunidades universitarias de distintos contextos culturales.
En disciplinas como el arte y el diseño, donde el aprendizaje tiene un importante componente práctico y presencial, la colaboración virtual aporta una dimensión complementaria. COIL no busca reemplazar la experiencia del taller ni el intercambio que ocurre en el espacio físico; amplía ese espacio de aprendizaje al poner los procesos creativos, las decisiones de diseño y las propuestas de los estudiantes en diálogo con otras miradas, referentes y realidades.
Esta dimensión intercultural resulta especialmente pertinente para disciplinas en las que crear y diseñar implica observar, interpretar contextos, comprender a otros y tomar decisiones desde determinados referentes culturales. El encuentro con estudiantes y docentes de otros países permite reconocer diferencias, cuestionar perspectivas propias y descubrir preocupaciones comunes. De esta manera, la virtualidad abre un espacio adicional para contrastar formas de observar, representar y responder a problemas desde distintos lugares del mundo.
Desde la DARI, felicitamos a la facultad de Arte y Diseño por estos cinco años de trabajo y por alcanzar un récord de diez cursos COIL en el semestre 2026-2. Su experiencia muestra cómo una iniciativa de internacionalización puede consolidarse a partir del compromiso de sus docentes, el respaldo de sus autoridades y una reflexión continua sobre las oportunidades que el intercambio intercultural aporta a la formación de los estudiantes.